Fornells (Menorca), donde los pescadores mandan

Fornells Menorca

Es fácil dejarse engañar por el aspecto tranquilo de Fornells. Este pueblo de pescadores de la costa norte de Menorca, situado a apenas 30 kilómetros de Ciutadella y Mahón, esconde un pasado de batallas navales, historia y valentía de pescadores.

En épocas recientes Fornells, como todo el Mediterráneo español, ha vivido un gran desarrollo pero todavía conserva su esencia rural. Paseando por la delicios calle Mayor del pueblo uno percibe la esencia de un pueblo menorquín. Cerca de 10 pescadores se encargan, cuando la traicionera tramontana lo permite, de traer a diario el delicioso pescado y marisco.

Uno de esos pescadores fue Toni Garriga, también conocido como Tony Tano. A sus 87 años arregla con toda su pericia las redes que emplea uno de sus hijos. Mientras nos cuenta lo duros que fueron los tiempos de la posguerra. “Recorría los campos en bicicleta para cambiar el pescado por patatas” y habla de cómo los pescadores de hoy en día viven mejor que los de sus tiempos. Él solía adentrarse en el mar unos cinco o seis kilómetros en barcas de remos, con como mucho un compañero.  En aquel entonces la ahora afamada caldereta de langosta era un plato de gente con pocos recursos.

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Tony Garriga, antiguo pescador

La prueba del riesgo que viven los pescadores es la Emita de Lourdes, donde los marineros acudían a rezar. Uno de los momentos más importantes del año en Fornells es la festividad de la Virgen del Carmen, la divinidad encargada de la protección de los pescadores. Se celebra anualmente en el fin de semana más cercano al 16 de julio y en él hay una procesión con la Virgen y se engalanan todas las embarcaciones. Todo esto nos lo cuenta nuestra magnífica anfitriona, Caterina Riera, del sabroso restaurante S’ancora del que ya hablamos anteriormente.

Historia militar

El pasado militar de Fornells se ve en el castillo de San Antonio. Se trata de un vestigio del que solo quedan las ruinas. Data del Siglo XVIII, la etapa de dominación británica de la isla. Los ingleses vieron el valor estratégico de esta preciosa bahía y edificaron el castillo para así protegerse de la posible llegada de piratas u otras potencias marítimas como los franceses que también dejaron huella de su paso por la isla. A los españoles no les debió gustar esta fortificación porque cuando la isla volvió a sus manos, en 1802, se encargaron de derribarla.

El castillo se encuentra en pleno centro del pueblo. Paseando se puede llegar en apenas 10 minutos a la conocida como Torre de Fornells, también de la época de dominación inglesa. Esta torre todavía se mantiene en pie y nosotros recomendamos acercarse hasta ella por las preciosas vistas de la parte norte de la isla, desde donde se puede contemplar el Faro de Cavallería y todo el entorno natural que constituye la reserva de la biosfera. El pasado militar de Fornells llega hasta el Siglo XX y en él se puede ver un búnker de la guerra civil española, cuando la isla decidió ser fiel a la república.

La visita a Fornells se puede completar con las deliciosas vistas al puerto, una comida deliciosa en alguno de sus restaurantes o un chapuzón, ya que se han habilitado escalerillas para poder acceder al agua desde las calas de roca.

Calle de Fornells

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