Oro negro: Tipos de café en el Mediterráneo

Había una vez en la que no había franquicias. Todos los tipos de café eran locales. Si pedías un latte en España o un café solo en Atenas, el  camarero te respondería con una mirada extrañada. No hace tanto tiempo que en Inglaterra el café para la mayoría venía liofilizado (deshidratado) y acompañado de una pregunta inocente: ¿por qué no te tomas un té?

Ahora gracias a las grandes empresas puedes ir a muchos bares de la mayoría de grandes ciudades de Europa y recibir algo que te recuerde moderadamente a lo que has pedido. ¿Es realmente una cosa buena?¿o te estás perdiendo el placer de pedir una cosa y que te sirvan algo diferente pero mejor?¿o encontrar otras maneras en la que se toma el café? Gusto Guides te ofrece una guía de tipos de café en el Mediterráneo y todo lo que te pierdes si vas a una franquicia.

Café español

Aunque uno de los mayores placeres en la vida es degustar de un café en una terraza a la sombra, los tipos de café en un bar español suelen salir a la velocidad del rayo. Entra como un pistolero en un bar del oeste, ve a la barra y paga. No es extraño ver a los camareros poniendo las tazas y los platillos en la barra para que esté todo listo para la siguiente tanda. En España si pides un café, es lo que te dan: un café negro y fuerte conocido como café solo.

Los fijos en un bar español son el café solo, la respuesta española al espresso italiano, y el café con leche (café con leche caliente). En verano, otra opción es pedir el café con con un vaso de hielo para poder echarlo por encima.

La gama se completa con el super dulce café bombón (café con leche condensada) y café carajillo (café con un chorro de una bebida espirituosa – a menudo brandy, pero los aguardientes locales también hacen el cometido). Para aquellos a los que no les guste demasiado la cafeína la opción claramente es pedir un leche manchada , leche con un chorro de café.

Café francés

En Francia, el café es algo para degustar y disfrutar. De París a Niza, uno de los mayores placeres para degustar la vida gala es pedir un café y ver la vida pasar desde una terraza.

Como ocurre en España, pedir un café a secas equivale a un café fuerte. Para un café francés extra fuerte, pide un café serré – la misma cantidad de café en la mitad de agua. Si te gusta el espresso con una gota de leche, pide un noisette – así llamado por su color avellana. Si tus gustos van por un café con leche, pide un café crème (también conocido como café au lait) y no te sorprendas si te lo sirven en un tazón, apto para poder remojar un croissant en él.

En Francia, la tradición dicta que el café crème es estrictamente una bebida de primera hora del día, pedir uno a las 11 es algo visto como excéntrico, el tipo de comportamiento que solo viene de un turista.

Café italiano

Hay una razón por la que Italia ha sido el lugar por exelencia del cafetero. La excelencia del café italiano se explica solamente con una visita a un café de barrio (hasta ahora nuestro favorito es Terzi en Bolonia). El café italiano se prepara con exquisita atención al detalle, desde las virutas encima de un capuccino (mejor todavía si el chocolate es hecho virutas delante de tus ojos) a granos de café a los que se les da un pequeño roce con piel de limón para que el sabor aumente.

Cappuccino at Caffe Terzi, Bologna

Cappuccino en Caffe Terzi, Bolonia

Por supuesto, que los tipos de café italianos como el capuccino, el latte y el expresso ya son universales (este último equivalente a la palabra café para cualquier italiano). Otras versiones del café italiano incluyen el napolitano caffè alla nocciola (espresso con crema de avellana) y el piamontés marrocchino, cuya parte superior e inferior tienen chocolate con café espresso y leche espumosa en la capa intermedia.

Café griego

Una vez se nos ocurrió pedir un descafeinado en Grecia. La mirada del camarero era una mezcla entre confusión y rechazo. “¡Pero somos griegos!”, dijo.

Esta anécdota resume bien qué opinan los griegos acerca del café. Es uno de los tipos de café más genuinos del Mediterráneo. Se puede servir de muchas maneras, pero tiene que ser fuerte y casi siempre oscuro. Puedes pedir sketos (amargo y corto), metrios (mediano, con un poquito de azúcar), glikos (dulce) or variglikos (muy dulce – cerca de 3 cucharas de azúcar en cada café corto).  En verano puedes pedir un  frappe – con hielo y a veces servido con leche espumosa.

En cualquier ciudad, el bar de toda la vida (llamado  kafeinon) estará lleno de gente local jugando al ajedrez, bebiendo bebidas oscuras hasta que llegue la tarde. Es una buena representación de la actitud griega ante el café: si lo vas a hacer hazlo de manera lenta. Incluso la bebida te fuerza a relajarte y tomarte un minuto, ya que el café griego es denso y hay que dejarlo reposar un minuto o dos antes de beberlo.

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