Casa Museo Dalí (Portlligat): el sueño loco de un artista cuerdo

Casa Museo Dali Port Lligat huevo

Son pocos los lugares del Mediterráneo que tienen el encanto de Cadaqués y del cercano Port Lligat con su casa museo dedicada a Salvador Dalí.

El artista de Figueres era un visitante habitual de Cadaqués, pero el origen de su estancia en Port Lligat está vinculado a Gala, la mujer que marcaría su vida. En este idílico pueblo de pescadores es donde Gala decidió abandonar a su marido, el poeta surrealista Paul Eluard, por el bigotudo artista catalán. Ella venía de una relación a tres bandas con Elluard y el también pintor Max Ernst. Que conste que la separación de Eluard fue amistosa; cosas de los años 20.

El caso es que al padre de Dalí, notario él y soporte del artista en sus primeros años, no le hacía ninguna gracia la relación de su vástago con la Gala y decide no abrirles la puerta de su casa familiar. En tal circunstancia, Salvador decide refugiarse en una cabaña de pescadores en el cercano Port Lligat, a apenas un kilómetro de Cadaqués.

Con el paso de los años y conforme su bolsillo crece -nos atrevemos a decir que fue el primer artista moderno en darse cuenta del dinero que traía la fama- Dalí va adquiriendo todas las cabañas cercanas y al final se acaba edificando un palacete surrealista con aspecto austero, en el que dar rienda suelta a sus cuerdas locuras. Dalí viviría allí hasta 1982 cuando con la muerte de Gala decide trasladarse al castillo de Pubol.

A lo largo de las décadas el artista actuaría como faro para dar a conocer los encantos de Cadaqués a otros compañeros de camada como el fotógrafro Man Ray y el improvisador Marchel Duchamp. Los dos se convertirían en habituales de Cadaqués.

Influencia en su obra

Al margen de la imponente belleza de Cadaqués, el conocedor de la obra de Dalí podrá observar las influencias del cercano y sobrecogedor Cabo de Creus en alguno de sus cuadros. No es solo que su amigo Buñuel rodara allí la película surrealista La edad de oro -de la que Dalí no quiso saber nada por su anticlericalismo-, sino que las particulares  formas  y colores de las rocas del Cabo de Creus se observa en ciertas pinturas como el Cristo de San Juan de la Cruz, con sus pescadores debajo del Cristo y las colinas al fondo.

Recomendamos particularmente la visita a la Casa Museo durante el atardecer en los meses del comienzo o fin del verano. Observar desde la parte alta del recinto el caer del sol con el mar de fondo es un momento inolvidable.

Para la visita es imprescindible reservar las entradas con antelación a través de la web de la Casa Museo. Nuestro juicio es que es una visita más aconsejable que el masificado Teatro-Museo de Dalí en Figueras, donde existe una sensación de cambalache que deja un regusto amargo.

Casa Museo Dali Port Lligat vista desde la terraza

Casa Museo Dali Port Lligat olivos

La visita se divide en dos partes. Durante la primera una guía lleva a los asistentes por el interior de la casa durante 30 minutos. Hay detalles para todos los gustos, desde un oso polar que hacer recordar al Hearst de Ciudadano Kane o reproducciones de algunos de sus cuadros.

asa Museo Dali Port Lligat oso

Merece la pena fijarse en su taller donde Dalí desarrolló algunos artefactos para hacerle más cómoda la pintura y una habitación circular de estilo árabe  que produce la sensación de magia, ya que solo existe eco en el centro de la misma. Sabiendo quién era el personaje la casa nos pareció hasta bastante normal, con un estilo un tanto abigarrado. El dormitorio de Dalí y Gala tenía una apariencia eclesiástica.

Casa Museo Dali Port Lligat habitacion

Luego el visitante podrá quedarse el rato que quiera para ver otras partes de la finca. Como hemos comentado antes, nuestro lugar favorito fue  el imponente jardín aterrazado con sus olivos y espectaculares vistas hacia el Cabo de Creus, además de su monumental Cristo de los desechos y el característico huevo de Dalí en el que el artista eclosionaba para ya aparecer bien crecido en este mundo.

Para los más interesados hay una pequeña sala de proyecciones de documentales sobre el genio de Figueras.   No podemos dejar de mencionar el estanque o piscina, con su forma fálica y el extraño compendio que forman el sofá Mae West, los anuncios de Pirelli, las miniaturas de toreros y los bibendum (los muñecos de Michelin).

Casa Museo Dali Port Lligat piscina

Es imprescindible comprar las entradas con antelación. Conviene llegar con tiempo a Port Lligat ya que las plazas de aparcamiento son escasas y la visita comienza con puntualidad. Durante la mayor parte del año el museo solo abre de 10.30 de la mañana a 6.30 de la tarde aunque en la segunda mitad de junio, julio, agosto y parte de septiembre se amplía hasta las 9 de la noche.

Más información:

  • Casa Museo Salvador Dalí
  • Platja Port Lligat – s/n
  • Teléfono: 00 34 972 25 10 15
  • 17488, Cadaqués, Girona
  • http://www.salvador-dali.org/museus/casa-salvador-dali-portlligat

Todas las fotos son propias, menos la de la habitación (Flick / Ferrán Pestaña)

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